Los estragos del cambio climático se han sentido en l región del Bajío a través de heladas negras. el 10 de diciembre del 2010, 28 de noviembre del 2011 y los días 3,4 y 5 de marzo del 2013, que causó perdida total 70 mil hectáreas de cebada y trigo, que se encontraban en etapa de floración y otras en inicio de llenado del grano. También ha llovido de manera inusual en invierno, por ejemplo en enero del 2010 se registraron 188 mm de precipitación, paradojicamante en un ciclo agrícola Otoño invierno 2009′ 10 donde dejaron de sembrarse más de 90 mil hectáreas por falta de agua.
Por otro lado en 2011 y 2012 llovieron menos de 400 mm, cuando la media histórica de los últimos 30 años es de más de 650 mm, el año pasado fue diferente se registraron más de 800 mm de lluvia, incluso llovió en noviembre y diciembre, lo que complicó la cosecha de maíz y sorgo, ya que no daba piso para que entrarán las trilladoras.
Debemos estar preparados para actuar de manera preventiva, sobre los efectos que pudieran causar algunos fenómenos que promueve el cambió climático, como la acumulación de horas calor que violentan los ciclos biológicos de plantas , plagas y enfermedades, como muestra de ello, en abril del 2013 se registro una alta infestación de gusano cogollero (Spodoptera frugiperda), que actuó como gusano trozador y barrenador atacando al maíz en etapas tempranas de 2 y 4 hojas verdaderas, con mucha agresividad lo que requirió de hasta 7 aplicaciones de pesticidas químicos de síntesis, que en algunos caso fueron infructuosas y por el daño provocado al cultivo, obligó a resembrar el maíz hasta en dos ocasiones, en detrimento de la rentabilidad del cultivo y de las utilidades del agricultor
Algo que preocupa también, es la falta de acumulación de las horas frio requeridas por los cereales de invierno (cebada y trigo) para iniciar su proceso de amacollamiento, que bajo condiciones normales puede inducir la formación de 6 a 12 macollos, en situación de falta de horas frío (base 5, 7 y 10 grados centígrados) el grado de amacollamiento es muy bajo (2 a 3 macollos) lo cual impacta en bajos rendimientos, que fue lo que se observó en el ciclo otoño invierno 2013´14 que recién concluyó. Con compensadores de horas frio (p.e. citoquininas) se puede superar esta situación, pero se debe aplicar a tiempo.
Les comparto una diapositiva que muestra los resultados de aplicar o no citoquininas para compensar la falta de horas frio.
CAMBIO CLIMATICO VS HF AMACOLLAMIENTO CEBADA