
En el Día Mundial de la Biodiversidad es importante reconocer la función que hace la microbiología del suelo para mantenerla e incrementarla, ya que el 25 % de la biodiversidad en el planeta está en el suelo, donde sobresalen los microorganismos como hongos, bacterias fijadores de Nitrógeno y solubilizadoras de Fósforo, protozoarios y actinomicetos, entre otros que integran la gran microbiota que junto con la meso fauna, como lombrices de tierra, cochinillas, insectos y otros pequeños vertebrados e invertebrados, que interactúan entre ellos, así como con las plantas y otros animales sobre la superficie, generan toda una red de actividad biológica.
Algunos de los beneficios que la biodiversidad y su actividad biológica nos proporcionan y que actualmente son ampliamente valorados por el encarecimiento y escasez de fertilizantes químicos de síntesis, son la fijación de Nitrógeno atmosférico y la solubilización de Fósforo, a través de los microorganismos que integran el suelo.
El aire está compuesto por el 78% de Nitrógeno (N2) relativamente no reactivo, por los mismo no disponible para las plantas, por lo que se requiere que los microorganismos fijadores actúen, lo conviertan en compuestos más reactivos como Nitratos NO3-2, Nitritos NO2-1 y amonio NH4+1, gracias a la catálisis del complejo enzimático nitrogenasa que se realiza en los nódulos radiculares. “Entre los seres vivos, los únicos capaces de llevar a cabo la fijación de N son organismos procariotas. Estos organismos fijadores de N o diazotrofos llevan a cabo este proceso gracias al complejo enzimático nitrogenasa que se encuentra exclusivamente en organismos procariotas y cataliza la siguiente reacción: N2 + 16 ATP + 10 H+ + 8 e- → 2 NH4+ + H2 + 16 Pi + 16 ADP” https://www.unavarra.es/herbario/leguminosas/htm/fijacion_nitrogeno_L.htm
La liberación de ácidos orgánicos , sideróforos y enzimas, la producción de exopolisacáridos (EPS) y la excreción de iones Hidrogeno, son los principales mecanismos de acción de los microorganismos solubilizadores de fósforo, los cuales se encuentran dentro de un grupo funcional de PGPM (microorganismos promotores de crecimiento vegetal por sus siglas en inglés), que incluyen no solo bacterias , sino hongos y actinomicetos, con gran capacidad de solubilizar fosfatos minerales fijados en el suelo por iones Ca, Al o Fe volviéndolos insolubles y por lo tanto no disponibles para las plantas en su nutrición.
La importancia del suelo en la alimentación de la humanidad es innegable, ya que de éste proviene el 90% de los alimentos que consumimos, desafortunadamente entre el 52 y el 60% de los suelos a nivel mundial sufren de severa degradación física, química y biológica, que demanda una urgente intervención de Organismos Internacionales, Gobiernos y Sociedad civil, ya no basta con designar al 5 de diciembre como el Día mundial del suelo, como lo hizo la FAO ( Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura por sus siglas en inglés), se requiere mucho más; se requiere restaurarlos, regenerarlos a efecto de que recuperen su biodiversidad y fertilidad.
La microbiología del suelo es una de las condiciones que más se ven afectada por esta degradación total, ya que tanto la afecta la degradación física ( p.e. el nivel de compactación) como la degradación química (p.e. salinidad CE, pH, pesticidas químicos de síntesis) como la propia degradación biológica (v.g. materia orgánica y disminución de biodiversidad, entre otras), lo cual se refleja en una pérdida de fertilidad y otras propiedades del suelo, en detrimento de su productividad y sostenibilidad agrícola.
“La agricultura sostenible es la principal estrategia para contrarrestar el rápido declive de la calidad ambiental por medio del mantenimiento del equilibrio de los ecosistemas (Muleta et al., 2013). En ese contexto, el uso de enmiendas microbianas representa una opción amigable desde el punto de vista ambiental como alternativa a la aplicación de fertilizantes minerales solubles. Dichas enmiendas se producen a partir de microorganismos con diferentes capacidades promotoras de crecimiento vegetal y que en su conjunto reciben el nombre de microorganismos promotores de crecimiento vegetal o PGPM (plant growth promoting microorganisms). Corpoica Cienc. Tecnol. Agropecu. (2014) 15(1) 101-113
Para incrementar la biodiversidad del suelo existen varias medidas preventivas y correctivas que se incluyen en el modelo de Agricultura Sostenible Regenerativa, algunos de cuyos principios son: 1) La no disturbiación del suelo (nula o mínima remoción del suelo) 2) Cobertura vegetal permanente ( siembra directa sobre los residuos de la cosecha anterior, eliminando la quema) 3) Rotación de cultivos, principalmente alternando leguminosas (que fijan Nitrógeno atmosférico en simbiosis con el Rhizobium) y gramíneas, eliminando el monocultivo y 4) Evitar al máximo el uso de fertilizantes y pesticidas químicos de síntesis o en su caso hacer un uso racional y consciente de estos.
La biodiversidad, la salud y la fertilidad del suelo, están directamente e indirectamente con la productividad y sostenibilidad agrícola, cuyo diagnóstico deberá partir en año cero de un análisis de suelo agua y microbiológico, con el fin de identificar los factores determinantes y limitantes de la producción, que nos permitan diseñar los programas de manejo e intervención agronómica más adecuados a cada situación en particular y así lograr generar valor con resultados de impacto social, económico y ambiental.