Medir la huella hidrica a nivel mundial en todas las actividades economicas es una tarea pendiente, en la Agricultura es un tarea urgente, porque más del 77% de agua se consume en el Agro, es por ello que se debe implementar Políticas que impulsen el Uso Racional y Consciente del agua, a través de Programas de Capacitación, Tecnificación del riego y transferencia tecnológica.

En el Bajío dejaron de sembrarse más de 70 mil hectáreas en el pasado ciclo O-I 22’23 que recien está concluyendo, ante la falta de agua en las presas para aplicar al menos 3 riegos de auxilio, los productores optaron por dejar descansar la tierra y esperar el ciclo Primavera Verano que es el más productivo y tienen el beneficio de la lluvia, que otrora era una maravilla por su abundancia y distribución uniforme y constante durante el ciclo del maiz y sorgo desde finales de mayo a septiembre, con mas de 700 mm.
Ahora el Cambio Climático ha cambiado el patrón y cantidad de precipitación pluvial, cuyos datos duros son 4 ciclos de menos de 500 mm anuales registrados en los últimos 12 años, el maíz requiere 550 mm para su crecimiento y desarrollo normal. ¿Qué debemos hacer? Ahora el promedio histórico de precipitación pluvial de los últimos 30 años es 605 mm anuales; en el 2002 eran 685 mm.